Son las dos y treinta y cuatro de la madrugada. Pals está de fiesta y yo, quizá, esperando un toque al móvil que no llegará. Me dijo mi madr
e hace más de una hora 'acuéstate, trata de descansar bien, y no te preocupes'. Me ofrecí a acompañarla a donde fuera a la hora que fuese, que no tenía problema. Sólo espero que se lo esté pasando bien y que no haya pasado nada, porque no confío en que me avise si pasa algo.
Son las dos y cuarenta y uno de la madrugada. No sé qué estoy haciendo ahora mismo. Tenía ganas de escribir en el blog. Llevamos un par de días de discusiones en mi grupo. Pero nada para alarmarse, aunque desde luego que desgasta.
Un amigo, quizá no mi mejor amigo, ni mi más cercano, pero al fin y al cabo un buen amigo, una persona en la que se puede confiar, un hombre de verdad y pagano de corazón, se intentó suicidar hace una semana.
Una gran amiga mía se a vivir fuera esta semana y no sé cuándo la volveré a ver.
Mi mejor amigo está a mucha distancia de Madrid, no le puedo llamar, no vuelve hasta agosto y su ausencia la noto.
No sé qué coño está pasando con mi grupo scout este año. Grandes sorpresas, y probablemente no del todo buenas, me esperan este año en el campamento de julio.
Son las dos y cincuenta y tres de la madrugada, y creo que se acabó por hoy.
Foto: muerte del dios Baldir
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