Son las dos y media de la madrugada. Me levanto dentro de seis horas para desayunar con mi madre y hacer algo juntos: montar en bici, ir a la montaña... ya se verá. No queda nada para selectividad, y según se acerca me asusta más. Me he dado cuenta de que no he preparado apenas el examen de Lengua y Literatura. Mañana me tocará hacer algo. Hacer algo. Pero cuando toda la historia de la literatura española desde el sigo XVII hasta nuestros días son sólo dos puntos del examen, me desmotivo. Y si suspendo? Si suspendo a la mierda mi verano perfecto. Que no iba a ser perfecto porque aquí la chica maravillosa se va dos meses y medio y no la voy a ver, pero desde luego tener que estudiarme otra vez las 6 asignaturas me toca mucho más los cojones. Y puede ser que me quede a la mitad, que no consiga entrar en mi carrera aunque haya aprobado. Estoy confiado? Estoy siendo objetivo?
Son las dos y treinta y cuatro de la madrugada. Pals está de fiesta y yo, quizá, esperando un toque al móvil que no llegará. Me dijo mi madr
e hace más de una hora 'acuéstate, trata de descansar bien, y no te preocupes'. Me ofrecí a acompañarla a donde fuera a la hora que fuese, que no tenía problema. Sólo espero que se lo esté pasando bien y que no haya pasado nada, porque no confío en que me avise si pasa algo.
Son las dos y cuarenta y uno de la madrugada. No sé qué estoy haciendo ahora mismo. Tenía ganas de escribir en el blog. Llevamos un par de días de discusiones en mi grupo. Pero nada para alarmarse, aunque desde luego que desgasta.
Un amigo, quizá no mi mejor amigo, ni mi más cercano, pero al fin y al cabo un buen amigo, una persona en la que se puede confiar, un hombre de verdad y pagano de corazón, se intentó suicidar hace una semana.
Una gran amiga mía se a vivir fuera esta semana y no sé cuándo la volveré a ver.
Mi mejor amigo está a mucha distancia de Madrid, no le puedo llamar, no vuelve hasta agosto y su ausencia la noto.
No sé qué coño está pasando con mi grupo scout este año. Grandes sorpresas, y probablemente no del todo buenas, me esperan este año en el campamento de julio.
Son las dos y cincuenta y tres de la madrugada, y creo que se acabó por hoy.
Foto: muerte del dios Baldir